¿Le reconocéis? Bien, este hombre se llama Isaac Asimov y es escritor. Fue creador de obras de ciencia ficción, historia y divulgación científica. Pero sobre todo se le considera, junto a otros, uno de los grandes escritores sobre ciencia ficción.
Isaac fue un adelantado a su tiempo, ya que nació en torno a 1920 (cuando aún no existía prácticamente ningún avance tecnológico) y a lo largo de su vida publicó numerosas obras de ciencia ficción imponiéndose en pocos años como el principal representante de la rama de ciencia ficción.
De esta misma obra (Yo, Robot) fueron escritas las tres leyes de la robótica, que dictan lo siguiente:
1.Ningún robot causará daño a un ser humano o permitirá, con su inacción, que un ser humano resulte dañado.
2.Todo robot obedecerá las órdenes recibidas de los seres humanos, excepto cuando esas órdenes puedan entrar en contradicción con la primera ley.
3.Todo robot debe proteger su propia existencia, siempre y cuando esta protección no entre en contradicción con la primera o la segunda ley.
Asimov creó estas leyes como medida de protección hacia los seres humanos, para evitar que temieran una posible sublevación de las máquinas contra sus creadores. Las tres leyes formarían parte de la configuración del cerebro de los robots.
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